- AL MANCHONERO
Al
deslumbrante cenit cuando el hálito
tórrido por solanos marismeños
trasmina la sal del mito Tartéssico
donde se pierde el río de sus sueños,
se agudiza la verticalidad
ocrecina de la torre del pueblo
desde donde se otean verdes airenes
y el cárdeno mollar del Manchonero.
Ya la
sombra del olivo sentencia
el ecuador de luz al jornalero
y el “moñisol” andaluz exprimió
el sudado zumo que riega el suelo,
se restaura con mostos y gazpachos
para seguir labrando con despecho
y su arado, sembrando de ilusión
cada surco de paz el Manchonero.
Luces
racimadas en manchón-tierra
lucen como recursos palaciegos
sobre espectro irisado de este edén
al que nunca faltó de Dios sus besos
para plasmar vivas páginas libres
al pueblo lejano, cercano pueblo
encalado en turquesadas marismas
que nutre de futuro el Manchonero.
Canal
utópico riega memorias
donde brota
“bioluz” de los manchones
erizados con sus bucles pampánicos
y panojas que darán sabrosos versos
violáceos, naranjas, verdes y rojos
entallecidos en viña del cielo,
espejo de campiñas donde campea
el glorioso cid que es el Manchonero.
Por su
dignidad concierto estas rimas;
a cambio aprendo proseguir su empeño
que el poemario singular de esta villa
la escribe con sudor del noble esfuerzo
y con magia de abonar nueva savia
al manchón con jaez y casta. Discreto
el novado palaciego ancestral
Andaluz del linaje… El Manchonero.
No hay comentarios:
Publicar un comentario