QUE ES EL AULA DE LA EXPERIENCIA?

La Universidad de Sevilla creó el Aula de la Experiencia en el curso 96-97 extendiéndose posteriormente a diferentes municipios, entre ellos Los Palacios y Villafranca.

Se trata de un programa de desarrollo científico-cultural, dirigido a personas mayores de 50 años (con y sin estudios) con el cual se pretende conseguir una serie de objetivos como facilitar un espacio para el debate científico o cultural, ofrecer un marco para las relaciones intergeneracionales, mejorar conocimientos profesionales y al mismo tiempo, mejorar la calidad de vida de las personas de estas edades y fomentar su participación en su contexto social como dinamizadores sociales.

miércoles, 28 de mayo de 2014

Fin de Curso 2014

A la espera de las fotos oficiales de la clausura del curso Académico, un pequeño adelanto de nuestras compañeras, Conchi, Amparo, Gaby,Conchita, Ana Mari, Josefina y Consuelo.















jueves, 22 de mayo de 2014

LA EXPERIENCIA ES UNA GRADO

Articulo de D. Alvaro Romero Bernal, profesor de Literatura en el Correo de Andalucía- 21-05-2014




Hay en Los Palacios y Villafranca un centenar de mayores de 50 años que vive una segunda juventud, pero sin la inocencia culpable de tantas frustraciones, sin movida que les zamarree el sueño, sin un porvenir atosigado por las dudas. Van a clase cada martes y jueves, en la sede que la Universidad de Sevilla les ha habilitado, mediante acuerdo con su Ayuntamiento, en la Casa de la Cultura. Ninguno olvida su carpeta, ni sus apuntes para la decena de asignaturas que se van sucediendo cada dos o tres semanas: Economía, Arte, Literatura, Historia, Cine, Informática… Ahora el saber ocupa menos sitio aún, pesa menos, es ingrávido como la magia que van descubriendo entre todos, amigos sin presiones, de cafés vespertinos, de excursiones durante todo el curso, de encuentros y convivencias. La experiencia es un grado, y sus profesores lo saben: por eso no tiene sentido el suspenso, ni la rabona, ni el estrés. Aprender por aprender sería la fórmula perfecta contra el fracaso escolar… si la vida se diera la vuelta.
La de este municipio del Bajo Guadalquivir es la décima y última sede provincial del Aula de la Experiencia, un programa universitario que nació hace ahora 18 años con el objetivo de «dar una oportunidad a aquellas personas que tras la finalización de su etapa laboral o por otras circunstancias deseen acceder a la formación y la cultura general, convirtiéndose en un foro de acercamiento y animación sociocultural que posibilita el desarrollo comunitario de las personas mayores de 50 años, potenciando sus capacidades lúdicas y creativas en torno a la cultura», según se explica en su propia web. En Los Palacios y Villafranca se cumple con creces con la descripción, y a pesar de haberse impartido sólo dos cursos, los profesores con años de experiencia en otras sedes como Francisco Toledo notan «la diferencia». «El entusiasmo, la vitalidad y las ganas de aprender que aquí encontramos no los hay en otros sitios», recalca. Tal vez la entrega de su coordinador, David Blanco, hacia quien se deshacen en elogios todos los alumnos, tenga mucho que ver.
El próximo martes clausuran el curso con un acto de graduación en el teatro municipal. Recibirán sus diplomas acreditativos, expondrán trabajos, visionarán algún vídeo, se emocionarán. Hasta entonces, organizan una jornada de puertas abiertas que persigue completar la formación de sus más de cien alumnos con charlas-coloquio y conferencias y, al mismo tiempo, animar a otros muchos vecinos a que conozcan y se unan a este proyecto.
El profesor universitario Enrique Domingo Fernández hablará mañana sobre la influencia de las matemáticas en el planeta Tierra. Todas las conferencias comienzan, en la Casa de la Cultura, a partir de las 19.30 horas.

jueves, 15 de mayo de 2014

EL DUEÑO DEL CASTILLO DE ALOCAZ

Articulo de nuestro profesor Fernando Bejines, publicado en Diario de Sevilla. 15-05-2014



El dueño del castillo de Alocaz (quienquiera que sea)

Reflexión sobre la falta de protección del patrimonio cultural no urbano.

fernando Bejines Rodríguez 















TENIENDO en cuenta la afición de un reciente ex alcalde por regalar los castillos que levantó la ciudad de Sevilla para la custodia de su antiguo Reino, entiéndase Cortegana y Alcalá, no es extraño que no podamos saber a ciencia cierta a quién pertenecen los mutilados restos del castillo de Alocaz, en Utrera, que también fue construido por el Concejo sevillano para la defensa, en este caso, de la frontera de la Banda Morisca. Si le preguntamos al encargado de labrar estas tierras, el oppidum bajo el que se encuentra la ciudad romana de Ugia, nos dirá que el castillo es propiedad del cortijo, el mismo donadío del que surgieron las rentas que fundaron la Universidad de Sevilla, pero si la pregunta es si piensan hacer algo para evitar que terminen de desmoronarse los torreones que aún permanecen en pie, nos dirá, tranquilamente, que no, que eso en todo caso "que lo haga la Junta".

Esta cuestión de la propiedad de los restos históricos del castillo Alocaz, junto a la carretera N-IV, allá por el cruce de Las Cabezas, no es accesoria, porque si efectivamente pertenecen al cortijo homónimo, como tradicionalmente se sobreentiende, la Administración se apresurará a aclarar que la conservación de los maltrechos torreones, declarados Bien de Interés Cultural, corresponde al propietario de la finca, lo que legalmente sería absolutamente cierto. Pero el problema es que, tal y como están las cosas de lo público, y en el supuesto caso de que efectivamente sean privados, esta Administración no pensará en darse por aludida ante el previsible desmoronamiento de lo que queda de la torre principal de este recinto histórico, que desde que fue construida a principios del siglo XIV había sido hexagonal, pero que al día de hoy sólo mantiene, parcialmente, la mitad de sus paredes, por el desmoronamiento hace años de la otra mitad.

Es curiosa la forma en la que las administraciones competentes en Patrimonio Cultural vienen amparándose en la responsabilidad legal de los propietarios respecto a la conservación física del patrimonio histórico de naturaleza privada para desentenderse del concepto de "tutela", que en todos los casos, sí, en todos, corresponde a la Administración. Es decir, la garantía de que vamos a ser capaces de trasmitir a las generaciones futuras los valores patrimoniales de los bienes protegidos corresponde siempre a la Administración, que tendrá que actuar competentemente, en los casos que así se requiera, para exigir que los propietarios de los bienes históricos de naturaleza privada cumplan con sus obligaciones legales respecto a la conservación física de sus propiedades. Si las fachadas de mampostería de la torre del castillo de Alocaz terminan por desmoronarse, quienquiera que sea su propietario habrá incurrido en un incumplimiento de sus responsabilidades de conservación, pero la Administración también habrá incurrido en la dejación de su obligación de "tutelar" que efectivamente se produzca la conservación material del bien protegido, por parte de quien sea responsable legalmente.

La situación del castillo de Alocaz no es diferente a la de tantos otros elementos patrimoniales dispersos por entornos no urbanos, sobre los que en la práctica no se ejerce ningún tipo de acción de conservación ni de tutela, lo que traducido viene a significar que están totalmente desamparados. Si un día termina por desaparecer el castillo de la Torre del Bollo, cerca de El Coronil, que fue otro enclave del Concejo de Sevilla para defender los anchos campos de Utrera de los moros de Zahara, Setenil y Ronda, como ya ocurrió hace tiempo con la torre de la Ventosilla, esta nueva sociedad menguante, entenderá, interesadamente, que ha sido un desenlace "natural", una consecuencia "lógica" de la imposibilidad actual de atender el estado de estas construcciones, que hoy en día algunos prefieren reconsiderar como circunstanciales. Al estar localizadas en emplazamientos no urbanos, impracticables para el turista convencional, su posible desaparición tampoco supondrá excesivos remordimientos, ni públicos ni privados.

La Torre del Bollo requiere un andamiaje que apuntale el débil sustento de sus fachadas derrocadas; las paredes de la torre del castillo Alocaz todavía pueden ser perfectamente restituidas porque los sillares y la mampostería de sus muros desmoronados están allí mismo, a la espera de que alguien los reponga, antes de que otro alguien se los lleve; en Torre-Lopera nadie habrá quitado aquella higuera incipiente que brotaba hace años de una amenazadora grieta del muro, y hoy sus ya dilatadas raíces leñosas habrán provocado peligrosos deslizamientos de los sillares angulares, etcétera. Este tipo de construcciones históricas dispersas sucumbían tradicionalmente por el efecto que sobre la rapiña del abandono provocaban los terremotos o los rayos, pero en estos tiempos tecnológicos, la falta de una tutela efectiva, en cualquiera de sus manifestaciones, resulta mucho más dañina que la peor de las tormentas.

Si ustedes leen el estudio de la historiadora Raquel M. López sobre La Comisión de Monumentos Históricos y Artísticos de la provincia de Sevilla se darán cuenta de que gran parte del Patrimonio Cultural que ha sobrevivido a las adversidades y a las carestías, que siempre han existido, ha sido consecuencia de que en los momentos críticos alguien que estuvo pendiente reaccionó. Este heroico "estar pendiente" de los tiempos de Gestoso se llama en nuestros días "tutela patrimonial", y es un principio legal, además de ético, que mucho me temo que corresponde a la Administración, aunque el edificio protegido tenga dueño con apellidos. Muchas veces, prolongar la vida de estas construcciones históricas dispersas, hasta que lleguen tiempos mejores, no consiste en esperar la bendición de encontrar una Caixa que nos resuelva la papeleta de una restauración integral, que ojalá, sino en la diligencia cotidiana de apuntalar un hastial o en arrancar a tiempo una higuera silvestre, y, por supuesto, en la competente exigencia de que cada uno cumpla con su parte. Por estos anchos campos del "pan llevar" de Utrera, el modesto trabajo de una cuadrilla de peones del antiguo Empleo Comunitario sigue manteniendo en pie, treinta años después, los tapiales de la fortificación medieval del puente romano de La Alcantarilla, y la interesantísima torre del cortijo de Troya, testimonio arquitectónico del Repartimiento castellano, existe todavía porque hace muchos años un propietario responsable zunchó sus muros y grapó sus grietas.

Así pues, si las paredes de la torre del castillo de Alocaz terminan por desmoronarse, y con ellas la certidumbre en la inherente e irrenunciable aplicación del principio de "tutela" sobre estos patrimonios no urbanos, tan esenciales para el entendimiento de nuestra historia como "invisibles" para nuestra sociedad, ya saben que pueden ahorrarse las excusas, sean públicas o privadas.


martes, 13 de mayo de 2014

CALENDARIO DE ACTIVIDADES PARA EL MES DE MAYO

Lu.
Ma.
Mi.
Ju.
Vi.
Sá.
Do.



1
2
3
4
5
CURSO INFORMÁTICA GRUPO AVANZADO
17:00 A 18:30
6
CURSO INFORMÁTICA GRUPO INICIACIÓN
17:00 A 18:30
7
CURSO INFORMÁTICA GRUPO AVANZADO
17:00 A 18:30
8
CURSO INFORMÁTICA GRUPO INICIACIÓN
17:00 A 18:30
9
10
11
12
13
CURSO INFORMÁTICA GRUPO INICIACIÓN
17:00 A 18:30

14
CURSO INFORMÁTICA GRUPO AVANZADO
17:00 A 18:30
15
CURSO INFORMÁTICA GRUPO INICIACIÓN
17:00 A 18:30

16
17
18
19
CURSO INFORMÁTICA GRUPO AVANZADO
17:00 A 18:30
20
CONFERENCIA “7 pasos para conseguir la felicidad”

 José Arahal
(Casa de la Cultura 19:30)
21
CONFERENCIA “Contaminación Electromagnetica”

José  Luis
(Casa de la Cultura 19:30)
22
CONFERENCIA “Matemáticas para el Planeta Tierra”

 Enrique D. Fernández
(Casa de la Cultura 19:30)
23
24
25
26

CONFERENCIA“La Zarzuela  y la Ópera Española”

(Casa de la Cultura 19:30)

27
CLAUSURA AULA DE LA EXPERIENCIA
Teatro Municipal a las 20:00 h.
28

29

30
31

INVITACIÓN AL ACTO DE CLAUSURA DEL CURSO 2013-2014


Invitación del Rector de la Universidad de Sevilla y del Alcalde de Los Palacios,  para familiares, amigos y público en general , para asistir al acto de clausura del curso 2013-2014 del Aula de la Experiencia de  Los Palacios y Villafranca en el Teatro Municipal, el día 28 de Mayo de 2014




El Rector de la Universidad de Sevilla y el Alcalde de Los Palacios y Villafranca


Tienen el gusto de invitarle  al acto y a la conferencia de clausura del curso académico  2013-2014 del


AULA DE LA EXPERIENCIA DE LOS PALACIOS Y VILLAFRANCA


Con el título “Metamorfosis para una segunda juventud” a cargo de D. José Arahal.
Los  actos tendrán lugar en el Teatro Municipal  Pedro Pérez Fernández,
el próximo martes 27 de mayo a las 20:00 h.


En espera de sus noticias para ver confirmada su asistencia y agradeciendo de antemano por su atención les ofrecemos su consideración mas distinguida.



En Los Palacios y Villafranca a 6 de mayo de 2014.